Crepusculo en Oslo, Ane Bolt


Crepusculo en Oslo es la segunda novela de la trilogía de novela negra escrita por Anne Holt, escritora noruega. La trama de la novela se desarrolla en la ciudad de Oslo, donde una conocida presentadora de televisión aparece asesinada en su domicilio. El caso es asignado al policía Yngvar Stubo, que recibe la ayuda no oficial de su mujer, la que fuera profiler del FBI Inger Johanne Vik.Sutbo y Vik se muestran reticentes a llevar el caso ya que acaban de ser padres; sin embargo, se ven forzados a aceptarlo dada la naturaleza del mismo. Todo apunta a un asesino en serie de gusto perverso que se deleita escenificando sus crímenes. Mientras Stubo se vuelca en el análisis meticuloso de los detalles que rodean cada crimen, Vik ahonda en una teoría que coge fuerza a medida que traza el perfil del presunto asesino: la posible conexión entre los hechos presentes y su pasado como miembro del FBI.

Lo primero que sorprende es que no parece una novela negra. La escritora narra la historia de una forma familiar y cercana, detallando la relación de Stubo y Vik, el cuidado de sus niñas, especialmente de su recien nacida Ranghild. Incluso, se introduce en algunos capítulos con gran profundidad dentro de la personalidad de los personajes.
El ritmo de la novela me parece un poco lento en algunos capítulos, pero en general es una novela entretenida, que anima a seguir leyendo. Se van intercalando capítulos de forma que la asesina (se sabe casi desde el principio que es una mujer) va contando sus reflexiones, y el resto de personajes las suyas.
Se introduce incluso en el mundo de la política, dentro de las luchas de poder del partido socialdemócrata noruego, y dentro del mundo de la prensa sensacionalista.

Durante una buena parte del libro, es un poco desesperante ver como los polícias investigan, pero no son capaces de encontrar ni pruebas, ni móviles de los asesinatos. Al final es un poco extraña la forma en que descubren quien es la asesina, y como se vuelcan para intentar encontrar pruebas con las que poder inculparla. Por esa parte, la novel cojea un poco. Parece un poco increible que una mujer que ronda los 50, pueda asesinar a varias personas, todas más fuertes que ella, y sobre todo, que sin ninguna experiencia previa, sea capaz de ejecutar los crímenes sin dejar una sola prueba que la inculpe. Incluso aunque saben que ha sido ella, es capaz de conseguir una coartada que demuestra que no estaba en Noruega cuando sucedieron los crímenes.

En conclusión, una novela sencilla de leer y entretenida, que hace aguas en algunas de las partes de la trama. Leeré algo más de esta escritora, para ver si Crepusculo en Oslo es la excepción.

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