El Quijote es una de las obras maestras de la literatura universal, probablemente uno de los libros más conocidos del mundo. Yo había leído algún capítulo en mi etapa escolar, había visto los capítulos en la serie de dibujos animados de la tele, e incluso había visto alguna película sobre el libro. Pero nunca me había animado a leerme el libro entero. Pero hace poco lo encontré por casa, y empecé con él.
Lo primero que hay que decir que a pesar de ser una obra maestra del castellano, y según dicen (probablemente chauvinismo español) es el libro más leído del mundo tras la biblia, no es un libro para estudiantes de castellano. El libro fue escrito en el siglo XVII, y el idioma ha cambiado desde entonces. A una persona que domine perfectamente el castellano como lengua materna le puede costar entender todo, pero a una persona que lo esté estudiando, le resultará imposible.
Como todo el mundo sabe, el libro narra la história de un hidalgo manchego al que la lectura excesiva de libros de caballería le secan el seso, y decide salir a recorrer mundo para deshacer entuertos. Tiene alrededor de 50 años, y poca práctica con las armas, pero eso no le parece impedimento. Y para tal empresa, toma a su servicio como escudero al campesino Sancho Panza, que es su antítesis total. Los dos personajes representan dos formas totalmente distintas de interpretar y ver la vida, el soñador e idealista (Don Quijote) y el realista y práctico (Sancho Panza).
En general el libro es entretenido, algunos episodios son muy divertidos por la locura de Don Qujote, y las travesuras de otros personajes, aprovechandose de ella. Otros capítulos en cambio, se hacen largos, casi interminables, incluso se llega a perder un poco el hilo. Son memorables y realmente famosos episodios como el Bálsamo de Fierabras, el yelmo de mambrino y el más famoso de todos, en el que Don Qujote arremente contra molinos tomandolos por gigantes.
Hay múltiples interpretaciones de la dicotomía entre los dos personajes, algunas de las cuales afirman que ambos son las dos caras de una misma persona, o que Cervantes caricaturizo a personajes de la época que no le era excesivamente simpáticos. Quien realmente sabe esto es Miguel de Cervantes y Saavedra, y ya no nos lo puede contar.
Pero en definitiva, se trata de una obra maestra de la literatura reconocida por todo el mundo, y que no seré yo quien no esté de acuerdo. Un libro imprescindible sobre el que no voy a escribir más, proque otros/as más cualificados ya lo han hecho.

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