Este libro, que leí hace poco más de un mes y medio, me gustó mucho. El tema de los comuneros me ha interesado siempre bastante, porque fueron los primeros comunistas revolucionarios mucho antes de Karl Marx (no en su sentido más ortodoxo, evidentemente) . En realidad su lucha estuvo más enfocada desde una perspectiva patriótica que de clase, pero al final fue un levantamiento de los pobres, de los que no tienen nada, contra los ricos y poderosos.
Se trata de una historia de amor ambientada en la revolución comunera contra las medidas tomadas por Carlos I al subir al trono de Castilla. Dicho monarca, reclamó a los castellanos el pago de desproporcionados impuestos, para saciar sus ambiciones y ser proclamado emperador en Alemania. Dichos impuestos además, eran pagados por las clases obreras, puesto que nobles e hidalgos estaban exentos o bien los repercutian sobre ellos. Esto provocó una revuelta que hizo arder la yesca por toda Castilla, provocando enfrentamientos entre el pueblo y los soldados imperiales apoyados por los nobles. Y la historia de esta rebelión es lo que cuenta el libro, desde la perspectiva de Maria Pacheco, mujer de Juan de Padilla uno de los capitanes de la rebelión.
El libro se lee facilmente y engancha porque tiene una trama interesante y dinámica. Es uno de esos libros que empiezas a leerlo antes de acostarte, y te dan las dos de la mañana sin darte cuenta.
Además creo que aporta una novedad importante a la literatura existente sobre los comuneros. Por primera vez, destaca la figura de una mujer en dicho episodio historico. Hasta entonces, todo el mundo conocía los nombres de Padilla, Bravo y Maldonado, pero tanto el de María Pacheco.
Frases que me han gustado:
- (Se refiere a las obras de Platon, Aristoteles, Erasmo y Tomás Moro) Las entendí y las hice mías, porque mío es también derecho de creer en un mundo mas justo, en la igualdad, en la libertad del ser humano; mío es también el gobierno del pueblo y para el pueblo.
- Es fácil agraviar a una mujer que no puede defenderse, que lo ha perdido todo: familia, patria, bienes y honor, pero yo les reto ante Dios a que demuestren sus calumnias y ante la Historia para que ella juzgue si la lucha comunera fue crimen o justicia...”
- Fueron nobles e hidalgos, sí, los jefes del movimiento, pero sólo en su principio.
Interesados en causas menos dignas, intentaron mantener sus privilegios, deseando ocupar los puestos de los flamencos, pero los dos mil de Segovia, los cuatro mil de Tordesillas, los seis mil de Villalar no eran nobles ni hidalgos, sino hijos del pueblo.
- Maldigo a los cobardes, traidores de pensamiento y de hecho; a los que alientan la esperanza de un futuro mejor en los corazones humildes y les vuelven la espalda por miedo o provecho, y también a los ricos comerciantes cuyas bolsas se llenan con el hambre de los pobres.
- Ambicioné la igualdad entre las personas, la equidad, el gobierno del pueblo, la libre elección de gobernantes y el reparto de las riquezas...”
- Algún día las buenas gentes castellanas recordarán añorantes a los hombres y mujeres que lucharon por la Comunidad. Habremos muerto para entonces, pero los calumniadore también, y serán olvidados. Nosotros no.
Pero sin duda, la frase que más me ha gustado del libro es esta "Solo hace falta un minuto para fijarse en una persona, una hora para que te guste, un día para enamorarte y una vida entera para olvidarla".
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