Encender una hoguera es un relato corto escrito por Jack London en 1902 y que posteriormente retocó en 1908, dándole una mayor carga psicológica y dramática. Jack London vivió entre los años 1876 y 1916 en Estados Unidos. Fue un escritor de gran éxito, pero también muy controvertido y polémico. Realizo todo tipo de trabajos y sufrió en sus carnes la explotación, llegando a trabajar turnos de 18 horas en una fábrica. Por ello, tomó conciencia y comenzó a luchar por el socialismo en los Estados Unidos. Es autor entre otras de la novela Colmillo Blanco.
El relato narra la historia de un hombre que en plena ola de frío que asola la región del Yukon (en el noroeste de Canadá), se encuentra fuera del campamento base y debe volver a él. Es un recién llegado al Yukon y aunque sus compañeros le han advertido del peligro cuando la temperatura es tan baja, ha hecho caso omiso. Le acompaña su perro, un personaje importante en la historia. A 50º o 60º grados bajo cero, todo se congela y la sangre apenas puede fluir. La única posibilidad de sobrevivir es guarecerse en las entrañas aún calientes de algún animal, o encender una hoguera. Si no, solo se puede esperar la muerte.
London conocía bien estas condiciones extremas, puesto que las había vivido en carne propia. En 1897 sufrío la denominada "fiebre del oro" y se fue al Yukon a buscar fortuna. Es por ello que la historia es tan realista e introduce al lector/a con tanta fuerza en la trama, y trasmite esa sensación de angustia y esa lucha por la supervivencia.
El autor desarrolla la dicotomía entre los dos personajes principales, el perro y el hombre. El primero es la razón, el que es consciente de que en esas condiciones no se puede sobrevivir y va dando señales a su amo. El segundo es el instinto, el hombre que se deja guiar por el sin pensar en las consecuencias , y cuando se da cuenta del error que ha cometido, es demasiado tarde.
El relato es trepidante, tiene mucho ritmo y es capaz de mantener la tensión a lo largo de su poco más de 70 páginas. Trasmite la angustia y la soledad del protagonista, así como la presencia de lo salvaje y la lucha del hombre contra la naturaleza. Refleja el egoísmo del ser humano en contraposición con la bondad de los animales. London es capaz de hacer sentir el frio y la angustia a la lectora o lector.
Sin duda uno de los mejores relatos de Jack London, recomendado para leer desde el calor de una hoguera ya encendida.

Comentarios
Publicar un comentario